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Alerta
Queratoconjuntivitis!
 


La QIB es una enfermedad aguda, muy contagiosa y de rápida propagación. Por tanto, el único tratamiento efectivo es PREVENIRLA.

Piliguard Oleosa
Trivalente - Querato1
Mantiene inmunidad por 1 año
sin necesidad de re-vacunación

Dosis:
2cc por animal. Vía subcutánea o
intramuscular (en la tabla del cuello).
No produce Reacción en punto
de inoculación

 

RAZONES PARA EL USO DE PILIGUARD

Vacuna oleosa y trivalente
Única dosis.
No produce reacción en el punto de inoculación
Produce buena inmunidad a nivel general:
en sangre (IgG) y a nivel local en lágrimas (IgA)
Tecnología Piliada necesaria para crear la inmunidad
Tiene la garantía de Schering Plough.


Etiología:

El agente causal de la Queratoconjuntivitis es Moraxella bovis.
Muchas veces se asocia el virus de IBR a la aparición de la enfermedad como agente causal de ésta. El virus de IBR no produce el mismo tipo de lesión, en éste caso lo que se aprecia es Conjuntivitis y no Queratitis, aunque es muy frecuente que se asocien ambos agentes generando un cuadro más severo, que además podría agravarse por la características inmunodepresora que se asocian al virus. No obstante, y aparte de la refencia citada está comunmente aceptada que la etiología es única y que el proceso morboso se debe a la infección por Moraxella bovis.

Patogenia:


Se han identificado varios factores de virulencia en Moraxella bovis incluyendo la presencia de pequeños pelitos llamados Pilis, una toxina que actúa lesionando el epitelio y una enzima que rompe los góbulos rojos.
La presencia de Pilis es un factor indispensable de patogenicidad. Por medio de éstos pilis la bacteria consigue fijarse a los receptores de las células de la superficie del epitelio corneal, tras lo cual libera enzimas que dañan la superficie dejando accesible el estroma de la cornea.

Además, otros factores facilitan el acceso de la bacteria al estroma, debilitando en mayor o menor medida el epitelio externo. Así, ha podido constatarse que dosis diaria de radiaciones ultravioleta solares sensibilizan el ojo de los bovinos a la enfermedad, lo cual explica que la incidencia de ésta sea mayor en los meses de verano. Otros factores como la presencia de polvo,el viento y cualquier irritación de tipo mecánico, favorecen enormemente la aparición de la enfermedad. Los irritantes quimicos también juegan un papel importante en la facilitación del proceso, especialmente en producción intensiva de ganado de engorde y en vacuno lechero.

Una vez invadida la córnea, la úlcera progresa debido a la interrupción y ruptura de la trama de células que la forman,por la acción de enzimas sintetizadas y liberadas, no solo por la bacteria,sino también por leucocitos y por las propias células corneales. El proceso puede terminar con la perforación de la córnea y la exposición de la cámara anterior del ojo, lo que conduce de modo casi irreversible a la pérdida del mismo. No obstante es frecuente que no se llegue a este punto, sino que antes se establezca un proceso de resolución y cicatrización. La resolución de la úlcera, comienza con un incremento de la vascularización y la subsiguiente remodelación del entramado celular y la producción de la cicatriz.

La inmunidad natural inducida suele ser eficaz hasta la próxima estación, aunque pueden ocurrir crisis residivantes en un mismo animal cuando concurren factores de inmunocompromiso. El hecho de que los bovinos afectados sean, en su mayor parte, animales de menos de 3 años de vida indica de que se desarrolla un proceso inmune efectivo en animales adultos.

EPIDEMIOLOGIA.

Solo los bovinos se infectan, y dentro de estos los jóvenes son más susceptibles que los adultos debido al grado de protección que confiere el contacto repetido con el agente. Cuando la enfermedad afecta por primera vez a una población susceptible de bovinos, suelen verse involucrados animales de todas las edades. No existen datos de mortalidad. En realidad es muy baja y cuando sucede alguna muerte, normalmente suele tener que ver con accidentes provocados por pérdida de visión, asociado a casos sobreagudos, en los que se verán afectados ambos ojos. Sin embargo la cantidad de animales afectados es altísima alcanzando hasta el 80% en su pico máximo, que suele alcanzarse hacia la tercera o cuarta semana de la aparición del brote.

El porcentaje de animales afectados en el rebaño, está en función del tipo de prooducción y manejo. La enfermedad es más frecuente en verano y otoño, diseminándose en forma más amplia cuando moscas y polvo son abundantes. Por este motivo se atribuye a estos el carácter de vector de transmisión que actuarían transportando de modo mecánico las bacterias procedentes de bovinos enfermos.
El contacto directo y la creación de aerosoles son otro de los mecanismos de contagio de la enfermedad.

Aunque menos frecuentes, existen también brotes de QIB en invierno en los que predominan las cepas no hemolíticas, o al menos se aislan con mayor frecuencia que en los brotes de verano y otoño, donde son las cepas hemolíticas las más comunes.
La enfermedad permanece de una temporada a otra por la presencia de animales infectados que, probablemente, actúen como portadores por más de un año. Se ha constatado que animales que han padecido la enfermedad y se han curado, albergan Moraxella bovis en las secreciones lacrimales y nasales durante este período de tiempo.
Es una enfermedad que ocaciona serias pérdidas económicas, que se derivan de la disminución de la producción, descenso en los indices de conversión en ganado de engorde, pérdidas directas en la producción lechera, costos de tratamientos, pérdida de valor de los terneros con lesiones.

SINTOMAS CLINICOS

Desde que el agente penetra en el ojo del animal hasta la aparición de los primeros síntomas pasan tres días, observándose congestión de vasos corneales, edema de conjuntivas, abundante lagrimeo, el animal huye a la luz.
Pasados 2 ó 3 días aparece una ligera opacidad en el centro de la cornea que puede evolucionar hacia la curación espontánea o por el contrario se ulcera empeorando el cuadro.
La evolución menos afortunada lleva a adopción de forma cónica de la córnea, se crean trayectos profundos con pus y es normal que estos ojos lleguen a romperse produciendo ceguera.

DIAGNOSTICO

Puede realizarse atendiendo a la sintomatología clínica y epidemiología sin mayores problemas, y puede confirmarse mediante la toma de muestras de las secreciones del fondo de los sacos conjuntivales.
Ya se a comentado que es frecuente la QIB se asocie con el virus de IBR produciendo un cuadro más dramático. La lesión de IBR es una conjuntivitis granular sin queratitis simultanea.

Traumatismos, alergias y la irritación por la presencia de cuerpos extraños también pueden producir queratoconjuntivitis, pero la identificación de la causa y la baja morbilidad permiten el diagnóstico diferencial.

TRATAMIENTO

Se han sugerido múltiples tratamientos para la QIB,que si bien aplicados a nivel local son efectivos, no son en absoluto prácticos en el manejo diario del rodeo.

CONTROL

Cuando el brote se declara deben separarse los animales clinicamente afectados de los más jóvenes, con el fin de cortar la trasmición. La limpieza de pastos para evitar los traumatismos en ganado extensivo y la mejora del ambiente, menos polvo y menos tasa de amoníaco en ganado de feed lot, son medidas efectivas.