Cada 10 vacas que se ven en el campo, 6 están produciendo
y 4 están consumiendo recursos y generando un costo
sanitario sin producir ingresos.
Un análisis rápido de perdidas se puede
deducir de la cantidad de terneros faltante.
En 4 millones de vacas con el 60% de destete tenemos 2.5
millones de terneros (promedio actual Uruguayo), aproximadamente
300 millones de dólares .
Si tomamos el promedio de un establecimiento de punta
con un 85% de destete sobre
las vacas entoradas, tendríamos 3.48 millones de
terneros que representan 417 millones de dólares.
La
diferencia, es decir, lo que estamos dejando de ganar anualmente
son 117 millones
de dólares, el 72% de la producción nacional.
La empresa pecuaria y el mercado están necesitando
en realidad veterinarios productores de alimentos. Para
ser más claro, si consideramos una situación
real donde tenemos 1000 vientres que están produciendo
600 terneros (promedio Uruguayo) se podrían tomar
dos caminos:
1. el del veterinario netamente clínico invirtiendo
tiempo y recursos en diagnosticar la etiología o
causa del problema para después tomar medidas o
2. el del veterinario produccionista, que enfrenta la situación
tomando medidas con el objetivo en todos los casos de revertir
la caída de los índices reproductivos (estacionar
el rodeo en tres meses de entore, implementar la vacunación
y revacunación a los 30 días con vacunas para
prevenir las enfermedades reproductivas, realizar el tacto
para diagnóstico de preñez, el examen de aptitud
reproductiva físico y sanitario de los toros, instaurar
un estricto plan vacunal y controlarlo, etc. y simultáneamente,
diagnosticar la etiología del problema.)
En
el ordenamiento de las tareas urgentes (aumentar el índice
de
Destete) y las importantes (diagnosticar la etiología
del problema) creemos que falla el accionar de algunos veterinarios.
El último eslabón es el productor o sea el
empresario que debe proveerse de toda la información
posible para poder tomar las decisiones empresariales que
le están haciendo falta al campo Uruguayo.
La producción agropecuaria en Uruguay, está
pasando por su mejor momento en varias décadas, los
que están en extinción son los productores
tradicionales Uruguayos, que deben tomar conciencia que
con la globalización, sus campos pasaron a ser empresas
productoras de alimentos, insertadas en un sistema global
que NO nos permite producir alimentos de la misma manera
que lo hacían nuestros padres y abuelos hace 50 años
atrás.
Por lo que es imprescindible tomar las decisiones empresariales
de invertir en tecnologías de insumo y de procesos.
Se nos está abriendo una gran puerta al mundo, la
que ofrece muchas oportunidades y grandes desafíos,
es necesario que nos preparemos para estar a la altura de
enfrentarlos.
Informe David Bertossi – Argentina