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¿Cuánto
dejamos de ganar en la cría?
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El
rodeo uruguayo según DICOSE 2004 |
| Vacas |
4.6
millones |
| Vaquillonas |
1.8
millones |
| Terneros |
2.5
millones |
| Novillos |
2.7
millones |
| Toros |
170.000 |
| Total |
11.5
millones |
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Tasa
de destete nacional sobre vacas entoradas no supera el 60%. |
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Cada 10 vacas que se ven en el campo, 6 están produciendo
y 4 están consumiendo recursos y generando un costo sanitario
sin producir ingresos.
Un
análisis rápido de perdidas se puede deducir de
la cantidad de terneros faltante.
En 4 millones de vacas con el 60% de destete tenemos 2.5 millones
de terneros (promedio actual Uruguayo), aproximadamente 300 millones
de dólares .
Si tomamos el promedio de un establecimiento de punta con un 85%
de destete sobre
las vacas entoradas, tendríamos 3.48 millones de terneros
que representan 417 millones de dólares.
La diferencia, es decir, lo que estamos dejando de ganar anualmente
son 117 millones
de dólares, el 72% de la producción nacional.
Estos
117 millones de dólares están esperando ansiosos
para ingresar en la
cadena productiva, de la mano de los médicos veterinarios,
de los productores y
de los encargados de la hacienda, que trabajando en conjunto a
portera cerrada,
pueden aumentar definitivamente el índice de destete.
¿Como
se llegó a esta situación?
¿Cómo se estuvo trabajando?
¿Existió la transferencia tecnológica?
Las respuestas las podremos encontrar analizando dos trabajos
publicados por
“El país agropecuario” sobre una investigación
realizada por (INIA-DILAVE) en
el año 2001.
Se tomaron 5 puntos sin los cuales hoy en día no podría
existir una empresa pecuria y
se investigó el % de adopción de los mismos por
parte de los productores encuestados. |
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| Asesoramiento
Vet. Permanente |
9.8% |
| Uso
de vacunas reproductivas |
5% |
| Control
de Venéreas (raspaje) |
2% |
| Diagnóstico
de preñez (tacto) |
40% |
| Identificación
total (caravanas) |
5.8% |
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De los puntos anteriormente citados el que refleja de manera mas
fiel la falta de predisposición a adoptar nuevas tecnologías,
es el bajo % de uso de vacunas reproductivas, solamente un 5%, a
pesar de que es una tecnología de insumos muy fácil
de implementar y económicamente muy rentable.
Esta falta de transferencia tecnológica, no solo compromete
algo tangible y medible como es la producción sino también
algo intangible y difícil de medir como es la imagen de confianza
que damos a nuestros compradores y sobre todo en un país
como Uruguay que exporta el 85% de su producción. Otro trabajo
del (INIA-DILAVE) nos da una clara idea de la prevalencia de enfermedades
que afectan la eficiencia reproductiva y de la poca información
que poseen los empresarios agropecuarios para tomar la decisión
de invertir en tecnología.
A 230 productores se les preguntó ¿Cómo
creen estar sanitariamente?
El 93.7% de los productores respondió no tener antecedentes
de enfermedades reproductivas en sus rodeos y tampoco utilizar metodología
para su diagnóstico.
A partir de estos mismos establecimientos se tomaron muestras de
más de 2000 animales y el laboratorio de diagnóstico
obtuvo los siguientes resultados: 37%
de los establecimientos tiene Campylobacteriosis.
71% de los establecimientos tiene títulos a Leptospirosis.
99% de los establecimientos tiene título a virus de IBR.
100% de los establecimientos tiene título a virus de DVB. |
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Cabe
aclarar que si bien los títulos no representan enfermedad,
indican contacto con el microorganismo con la consecuente permanencia
muchas veces del agente infeccioso en el organismo animal y su posible
diseminación al medio ambiente y
por ende al resto del rodeo.
Los porcentajes hallados en cuanto a la presencia de anticuerpos
en el rodeo, no son bajos. |
Conclusión
La transferencia tecnológica es escasa o nula en algunos
casos.
Para encontrar en qué parte de la cadena se corta esta transferencia
tecnológica debemos analizar todos los eslabones de la cadena
productiva- reproductiva.
La tecnología en los laboratorios elaboradores está
y lo demuestra la excelente calidad de los productos nacionales
e importados.
El segundo eslabón y el más importante de la cadena
es el veterinario. En este aspecto, la información desde
los laboratorios productores es ineficiente ya sea porque no la
proporcionan o porque no saben cómo trasmitirla o porque
es directamente brindada al productor haciendo ineficiente la cadena
de transferencia.
Otra gran barrera que tenemos los médicos veterinarios es
que la empresa pecuaria y el mercado están necesitando en
realidad veterinarios productores de alimentos. Para ser más
claro, si consideramos una situación real donde tenemos 1000
vientres que están produciendo 600 terneros (promedio Uruguayo)
se podrían tomar dos caminos: 1. el del veterinario netamente
clínico invirtiendo tiempo y recursos en diagnosticar la
etiología o causa del problema para después tomar
medidas o 2. el del veterinario produccionista, que enfrenta la
situación tomando medidas con el objetivo en todos los casos
de revertir la caída de los índices reproductivos
(estacionar el rodeo en tres meses de entore, implementar la vacunación
y revacunación a los 30 días con vacunas para prevenir
las enfermedades reproductivas, realizar el tacto para diagnóstico
de preñez, el examen de aptitud reproductiva físico
y sanitario de los toros, instaurar un estricto plan vacunal y controlarlo,
etc. y simultáneamente, diagnosticar la etiología
del problema.)
En el ordenamiento de las tareas urgentes (aumentar el índice
de
Destete) y las importantes (diagnosticar la etiología del
problema) creemos que falla el accionar de algunos veterinarios.
El último eslabón es el productor o sea el empresario
que debe proveerse de toda la información posible para poder
tomar las decisiones empresariales que le están haciendo
falta al campo Uruguayo.
La producción agropecuaria en Uruguay, está pasando
por su mejor momento en varias décadas, los que están
en extinción son los productores tradicionales Uruguayos,
que deben tomar conciencia que con la globalización, sus
campos pasaron a ser empresas productoras de alimentos, insertadas
en un sistema global que NO nos permite producir alimentos de la
misma manera que lo hacían nuestros padres y abuelos hace
50 años atrás. Por
lo que es imprescindible tomar las decisiones empresariales de
invertir en tecnologías de insumo y de procesos.
Se nos está abriendo una gran puerta al mundo, la que ofrece
muchas oportunidades y grandes desafíos, es necesario que
nos preparemos para estar a la altura de enfrentarlos.
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