Estamos
en el período de inicio de pariciones o en el último
tercio de gestación, donde las ovejas tienen un aumento
de requerimientos, que en caso de no satisfacerlos pueden conllevar
a un incremento de la mortandad de corderos en el nacimiento y
de ovejas en períodos de gestación tardía.
Trataremos
de transmitir algunas pautas a seguir en sanidad, alimentación
y manejo, para disminuir el riesgo de una baja en la producción,
velando por el bienestar animal y siendo amigables con el medio
ambiente.
Cada
cordero que salvemos pueden ser U$S 60 al destete y cada oveja
U$S 100.
Debido
a que –según la fecha de encarnerada– las ovejas
están en diferentes etapas en sus requerimientos, también
daremos distintas recomendaciones según se haya realizado
encarnerada de otoño temprano (comienzo a fines de marzo
o principios de abril) o encarnerada de otoño tardío
(comienzo a fines de abril o principios de mayo),
Encarnerada
de otoño temprano
Según
el día de comienzo de encarnerada se esperan el inicio
de las pariciones entre el 10 de agosto (encarnerada el 15 de
marzo) y el 25 de agosto (encarnerada el 1º de abril).
Cuando
tenemos majadas "sentidas" y no realizamos ningún
manejo paliativo, según el año y en esta época
de parición, podemos esperar una mortandad de 20–30%
de corderos en los nacidos únicos y de 40–60% en
mellizos. Realizando ciertos manejos en tiempo y forma, podemos
esperar 10% de muerte en corderos nacidos únicos y de 20-30%
en mellizos.
Si,
en términos promedios, tenemos majadas con 10% de ovejas
falladas y 5-10% gestando mellizos, significaría una diferencia
en la señalada de alrededor de 20 corderos cada 100 ovejas.
Cuanto más mellizos esté gestando la majada, mayor
será la ganancia.
Además
habrá menos pérdidas de ovejas, mayor producción
y calidad de lana, y un mejor desarrollo del cordero, disminuyendo
las pérdidas post-destete.
Alimentación
y manejo
Estando
en fechas próximas al parto, el estado actual de la majada
es fundamental para tomar las decisiones de manejo. Por ello es
importante tener un conocimiento del mismo.
Al
tener las majadas con lana, es imposible determinar el estado
de las ovejas a simple vista y ello se debe realizar en el tubo,
por determinación de Condición Corporal (CC).
El
aparte por ovejas más débiles (por ejemplo, dificultad
de traslado) no es suficiente, ya que animales que no han llegado
a tal grado de debilidad igual pueden tener comprometida su supervivencia
y la del cordero.
En
estas etapas de gestación, la oveja debe estar bien alimentada
en cantidad y, sobre todo, en calidad, siendo necesario dedicarle
los mejores potreros, para tener así un buen resultado.
Muchas
veces es difícil disponer de potreros apropiados para toda
la majada. Por eso es fundamental tratar a la oveja como individuo,
donde a cada uno se le adjudica la alimentación adecuada
a sus necesidades; con este fin se recomienda el "loteo"
de la majada.
1)
Lotes según categoría
Tener
en cuenta que las borregas tienen mayores necesidades que las
ovejas de buen diente.
2)
Lotes según carga fetal
Hasta
los 100 días de preñez (aproximadamente fin de julio
en esta encarnerada) se puede realizar una ecografía confiable;
ésta permite identificar las vacías, y las preñadas
con corderos únicos y con corderos mellizos.
En
ecografías más tardías se dificulta la identificación
de mellizos por el tamaño de los fetos. Esta determinación
es sencilla y económica, y permite dar preferencia a la
alimentación de melliceras, que es donde se produce la
mayor mortandad. También permite apartar las falladas,
lo que en situación de escasez de forraje de calidad es
muy importante.
3)
Lotes por CC
Se
considera que una oveja que gesta cordero único debe tener
una CC mínima de 31 para que el mismo tenga buenas probabilidades
de sobrevivir en clima adverso a campo natural.
A
las ovejas que tengan una CC menor se les debe dar alimentación
preferencial (coberturas, praderas, verdeos o suplementación),
para no comprometer al cordero y a la madre. A menor CC, mayor
será la exigencia en la calidad de su alimentación.
Ovejas
gestando mellizos con CC menor a 3.5 deben ir a pradera y aquellas
con mejor condición pueden tener un buen resultado en coberturas.
4)
Lotes por fecha de parto
Si
no se puso tiza a los carneros en la encarnerada para saber fecha
de servicio de cada oveja (día, semana o quincena), ni
se hizo ecografía, la manera más adecuada de hacerlo
es por ubre.
Se
van apartando las ovejas que bajan ubre, dando mejor alimentación
a los vientres más próximos al parto. Esto permite
achicar el lote con necesidad de comida inmediata.
En
encarneradas de 45 días de duración se pueden sacar
lotes quincenales, en promedio el 50% de las ovejas paren en la
1ª quincena, 25% en la 2ª, 15% al final y 10% son ovejas
falladas. Las ovejas que van pariendo se pueden ir cambiando de
potrero para dar lugar a las siguientes. En la señalada,
se sacan del lote las ovejas que pierden el cordero, ya que sus
necesidades posteriores son menores a las de ovejas en lactancia.
Es
muy importante sacar las ovejas sin cordero (falladas o con cordero
muerto) del lote parido, para aprovechar la pastura, lograr un
mejor desarrollo de los corderos y una menor dotación ovina
en esos potreros. Esta categoría representa de 10 a 35%
de la majada de cría según el resultado de señalada.
Otra
medida de manejo necesaria es realizar un buen desoje, descole
y limpieza de ubre.
Los
potreros de parición deben ser de buena pastura, abrigo,
fácil acceso y con un control previo de predadores.
Una
manera de optimizar el uso de una pradera para darle alimentación
a mayor número de ovejas es el pastoreo por horas (suplementación
con pradera). Las ovejas se mantienen en campo natural y se introducen
en una pradera 2-3 horas por día.
Es
importante que se las "pase" a la pradera siempre a
la misma hora, después de levantar el rocío; de
esta forma las ovejas se acostumbran y comen durante el resto
del día, "esperando" en la portera sólo
a la hora de ingresar.
Si
no se tiene esta rutina, se corre el riesgo de que la majada esté
todo el día esperando el ingreso y no pastoree el campo
natural, produciéndose una alimentación insuficiente
o un excesivo consumo de pradera.
Otra
opción, en caso de no ser suficiente la oferta de pasturas,
es la suplementación con grano o ración. El adiestramiento
para el consumo de grano o ración debería comenzar
al menos 45 días antes del inicio de la parición;
con esto se evita sumar otro factor de stress a la oveja en el
momento más crítico.
Siempre
debe haber un acostumbramiento ruminal al grano, por lo que se
recomienda iniciar la suplementación con 100g/an/día
e ir aumentando la dosis diaria de a 50 g cada 2 días.
El objetivo es lograr un consumo de unos 400/g/día durante
los últimos 30 días de gestación. Según
la calidad de la pastura y el lote considerado, se puede dar sólo
grano (por ejemplo, sorgo entero), ración balanceada o
bloques de autoconsumo.
Sanidad
Parasitosis
internas. Dentro de las dosificaciones estratégicas, las
del preparto y postparto tienen una significación especial.
En
este momento del ciclo de cría, cualquier error en la administración
de los productos puede traducirse en perjuicios muy serios.
Debido
al creciente fenómeno de resistencia antihelmíntica,
los productores que no han realizado un test de resistencia (Lombritest)
deberían "chequear" la efectividad de las drogas
que están utilizando a través de un análisis
coprológico previo y posterior en 10 días a la administración
de la droga.
Es
importante observar los aspectos parasitarios, además de
los forrajeros, en el momento de elegir los potreros de parición.
Se deben evitar los lugares que alojaron categorías jóvenes
de ovinos (borregos), prefiriéndose aquellos donde el vacuno
puede haber realizado una labor de limpieza parasitaria (campos
seguros). Las mismas consideraciones se deben tener para la dosificación
postparto de ovejas y corderos.
Afecciones
podales. Se comprenderá que el riesgo de un brote de afecciones
podales en plena parición puede desencadenar cuadros muy
difíciles de manejar, y con importantes pérdidas.
Se
debe actuar con anticipación para que no ocurran brotes
que comprometan la salud de ovejas y corderos durante la parición
y la lactancia temprana.
Se
consideran esenciales el examen clínico de las pezuñas
y el aparte de todos los animales que presenten lesiones incurables,
así como baños podales a toda la majada de cría
con productos eficaces (el de elección es Sulfato de Zinc
10%), una o dos veces antes del parto.
Se
deben elegir días secos para tratar a los ovinos. En condiciones
de tiempo húmedo, poco tiempo disponible o instalaciones
inadecuadas que hagan prever un tiempo de exposición insuficiente,
se deberá preferir el Formol 4%, tomando las necesarias
precauciones.
Clostridiosis.
Las clostridiosis causan la mortandad de muchas ovejas durante
el parto y son el motivo por el cual mueren los mejores corderos
en los primeros meses posteriores al parto.
Por
lo tanto, es esencial la vacunación de las madres antes
de parir y también una doble vacunación de los corderos,
la primera en la señalada y la otra al mes y medio.
Resumen
Debemos
afinar el manejo para utilizar eficientemente los recursos disponibles.
Para ello tendremos en cuenta las diferentes categorías,
según estado y necesidades:
Hembras
con gestación múltiple. Ingreso a pasturas mejoradas
desde dos meses antes del parto.
Borregas
en peor estado y ovejas en peor estado. Según su grado
de deterioro y la disponibilidad de alimentación, irán
a cobertura, praderas o verdeos.
Borregas
en buen estado. Al mejor potrero de campo natural o cobertura.
Ovejas
en buen estado. A campo natural adecuado.
Es
fundamental observar estrictamente las recomendaciones sanitarias
para preparar el parto de las ovejas. El entorno climático
no permite márgenes para errores u omisiones. Dosificación
con productos seguros y en forma correcta, vacunación contra
clostridiosis, elección adecuada del potrero de parición
y medidas tempranas contra afecciones podales.
Encarnerada
de otoño tardío (fin de abril y mayo)
La
majada está en el segundo tercio de gestación, habiendo
más tiempo para realizar medidas correctivas; también
se espera mayor disponibilidad de pasturas en el preparto. La
parición comenzará entre el 10 y el 25 de setiembre
(encarneradas del 15 de abril o el 1º de mayo).
Estamos
a tiempo de realizar ecografía, herramienta que brinda
su mayor aporte en la detección de mellizos y hembras falladas.
Posteriormente
a la ecografía se apartan las ovejas de gestación
múltiple (melliceras) y se comienza a darles una mejor
alimentación (cobertura, pradera o suplementación),
según el estado corporal en que se encuentren. Las falladas
se sacan del lote, por sus menores requerimientos.
Con
esta época de parición, cuando tenemos majadas "sentidas"
y no realizamos ningún manejo paliativo, según el
año, podemos esperar una mortandad de 15–20% de corderos
en los nacidos únicos y de 40–50% en mellizos. Aplicando
ciertas medidas en tiempo y forma, podemos aspirar a 5% de muerte
en corderos nacidos únicos y a 15–20% en mellizos.
En
términos promedio, tenemos majadas con 5-10% de ovejas
falladas y 15–20% gestando mellizos (hasta 50%). Cuanto
más mellizos esté gestando la majada, mayor será
la ganancia.
El
loteo por fecha de parto tiene menor importancia que en encarneradas
más tempranas, debido a lo concentrado de la encarnerada
y a la época de parición. Sin embargo, puede servir
para mejorar la atención al parto y para hacer una señalada
parcial más temprano, sin mover majada en parición.
En majadas encarneradas en buen estado se puede esperar que 70–80%
paran en la primera quincena.
Se
debe coordinar la esquila para al menos 30 días previos
al parto. Una fecha más próxima puede provocar un
stress en la oveja que conspire contra el buen resultado de la
esquila preparto, y no se obtenga el efecto deseado en cuanto
a mejora en la CC de la oveja y peso del cordero al nacer.
La
esquila debe ser Tally–Hi –por ser más amigable
con la oveja– y se recomienda el uso de peines altos, que
dejan más lana en el lomo de la oveja, así como
buenos abrigos o uso de capas.
La
majada debe estar siempre llena y bien alimentada, para disminuir
el riesgo de mortandad post-esquila.
A
la salida de la esquila se clasifica la majada por Condición
Corporal, apartando los lotes según lo ya recomendado para
la encarnerada más temprana.
En
caso de majadas con presencia de piojo, se recomienda un tratamiento
post-esquila a fin de bajar su población. Según
el remanente de lana que se haya dejado en la oveja, se elegirá
el método de aspersión o la aplicación prolija
de un Pour-On.
Los
lotes de parición tienen en cuenta: tipo de gestación
(si se detectaron mellizos), categorías (borregas u ovejas),
CC y fecha de parición (por tizado de carneros, ecografía
o ubre).
Borregas
y ovejas gestando mellizos de peor estado (CC menor a 3.5). Pradera
o verdeos.
Borregas
y ovejas gestando mellizos en buen estado. Buenas coberturas,
praderas o verdeos.
Borregas
y ovejas gestando únicos de peor estado (CC menor a 3).
Coberturas o praderas.
Borregas
gestando únicos de buen estado. Mejor campo natural o coberturas.
Ovejas
gestando únicos de buen estado. Campo natural adecuado.
En
caso de no contar con pasturas mejoradas, se mejorará la
alimentación con suplementación de ración,
granos o bloques, según necesidades.
Se
ha tratado de dar un orden de prioridades y, según las
posibilidades, se manejarán así o se juntarán
lotes, pero siempre teniendo en cuenta a las madres con mayores
necesidades.
Aquí
también se deben considerar la elección de potreros
de parición, control de predadores, manejo de praderas
y aparte de ovejas sin corderos, para una mejor disponibilidad
de la majada en lactancia.